
En busca de un nuevo proceso
El duelo ‘a matar o morir’ escenificado en el mítico Estadio Centenario de la capital Uruguaya, en la fecha pasada de la eliminatoria rumbo a Sudáfrica con el equipo local y una necesitada Colombia, exhibió una leve superioridad futbolística de los dirigidos por Oscar Tabárez, aunque a muchos nos cueste el marcador después del partido, que abrocharon la victoria en el cuarto de hora final con una gran dosis de temperamento del equipo charrúa.
La situación se torna imposible para las aspiraciones Colombianas. Ahora la selección es 8ª. Sólo superando a Bolivia y Perú. Y es que sumergido en la agonía pero dejando hasta la última gota de aliento, Uruguay venció a Colombia y mantuvo la dependencia de sí mismo para desembarcar en el Mundial de Sudáfrica-2010, mientras nosotros estamos pendientes de un milagro. Un partido que se pudo haber ganado ante una desconocida y pálida Uruguay terminó con una presentación sin categoría y con errores u horrores defensivos.
Todo pasó, jugadores como Amaranto Perea, Freddy Guarín, Abel Aguilar en un nivel bajísimo, nerviosismo, errores del cuerpo técnico, miedo… Con un panorama así es muy difícil aspirar a una cita mundialista.
Dadas las cosas, Colombia descendió transitoriamente al séptimo peldaño con 20 puntos y minimizó sus posibilidades de arribar en el ecuménico certámen, propósito que solo puede alcanzar mediante una combinación de resultados entre sus rivales directos por la plaza del repechaje.
En octubre, en el cierre del premundial, los celestes visitarán a Ecuador en Quito y recibirán a Argentina en Montevideo, mientras que seremos anfitriones de Chile en Bogotá o Medellin y luego se visita a la clasificada Paraguay en Asunción. Los números no favorecen la labor del técnico Eduardo Lara. Ha disputado 24 puntos de los que sólo ha ganado 10.
Con un botín idéntico en igual número de partidos salió Jorge Luis Pinto por mal rendimiento y por situaciones internas que originaron su paso al costado. Entonces ¿Quién ronda al señor Lara? Está bien que Colombia juega mejor, algunos dicen que juega a algo. Que el señor Lara le ha dado alguna forma a un camino escabroso que le entregaron, de acuerdo. Pero el señor Lara también ha dejado escapar puntos valiosos que a decir verdad nos tienen eliminados. Ya son tres mundiales a los que no asiste Colombia.
Los técnicos han pasado sin suceso. Cambios sin sentido de orientación. Criterios no entendibles para designar algunos estrategas, apelando a veces al descarte. Primero fue Luis García con una eliminatoria para olvidar, Francisco Maturana fracasó de nuevo dejándonos en el último lugar en su momento para Alemania 2006, Reinaldo Rueda no pudo, siendo el más capacitado de los técnicos Colombianos, Pinto nos dejó en ridículo en la Copa América de Venezuela y llego Eduardo Lara con su proyecto que nos tiene de octavos entre diez.
La idea de vincular a un técnico extranjero se ha ventilado en varias oportunidades aunque los directivos de la Federación Colombiana de Fútbol se niegan a hacerlo. Colombia tiene algunos conceptos obsoletos en una buena parte de sus técnicos y eso incide en el campeonato local y en nuestras participaciones internacionales que nos dejan sin chance en la primera fase de los torneos de clubes de Suramérica.
Creemos que una visión de afuera con mejores perspectivas nos vendría bien. En medio de la desazón y la tristeza nos gusta que tenemos un grupo bueno de jugadores de la cosecha del señor Lara como Falcao García, Cristian Zapata, Hugo Rodallega, Dayro Moreno, Cristian Marrugo, Abel Aguilar, Freddy Guarín, Camilo Zúñiga, Darwin Quintero, que junto a David Ospina, Jackson Martínez, Adrián Ramos y Giovanny Moreno entre otros nos dejan alguna esperanza para el 2014.
Se nos fue la eliminatoria y quedamos prácticamente por fuera. Dependemos de Ecuador, de Uruguay, de Venezuela…. De todos. Así no se puede. Porque cuando hablamos de milagros ya lo futbolístico pasó a segundo plano.







El deporte no ha sido ajeno a los problemas de vándalos, barras bravas y actitudes hostiles e intolerantes en toda América. El eterno problema de la violencia en el fútbol es algo tan viejo como el propio juego. Para algunos aficionados en Latinoamérica el estadio es un lugar de violencia ritual donde la brutalidad, el descaro y la ordinariez son expresiones primarias que forman parte del espectáculo. Desde esta blog llamamos a la tolerancia y a vivir el fútbol como lo que en esencia es: Una fiesta.

Reacciones diversas se han originado en varios países de Latinoamérica, la decisión del Gobierno Colombiano de instalar bases militares en nuestro país con cooperación de los Estados Unidos.