
Campaña en las calles de Bogotá
Con el lema de ‘Amar es desarmarte’, el Gobierno Distrital quiere motivar a los bogotanos para que entreguen armas. Estas imágenes muestran la campaña, que incluirá actividades pedagógicas en las calles y espacios públicos, busca que los ciudadanos reflexiones sobre el impacto del uso de las armas en la vida de las personas, las familias y la ciudad, y sobre la importancia de no portarlas.
A partir de este lunes a las 5:00 a.m. y hasta el próximo 10 de agosto a la misma hora, Bogotá tendrá restricción al porte armas, con o sin salvoconducto. Esta medida hace parte de la semana mensual de ‘Amar es desarmarte’, anunciada por el alcalde Mayor, Samuel Moreno Rojas, y la secretaria de Gobierno, Clara López Obregón.
La campaña de sensibilización se extenderá a los partidos de fútbol que se jugarán durante esta semana en los estadios de la ciudad, es decir, El Campín y Techo, escenarios dónde se juega los partidos de la 1A. Dentro de las actividades a realizarse en estos escenarios está la de un grupo de actores que concientizará a los hinchas sobre el desarme, y los jugadores a través de unas camisetas invitarán al desarme, entre otras.
El deporte no ha sido ajeno a los problemas de vándalos, barras bravas y actitudes hostiles e intolerantes en toda América. El eterno problema de la violencia en el fútbol es algo tan viejo como el propio juego. Para algunos aficionados en Latinoamérica el estadio es un lugar de violencia ritual donde la brutalidad, el descaro y la ordinariez son expresiones primarias que forman parte del espectáculo. Desde esta blog llamamos a la tolerancia y a vivir el fútbol como lo que en esencia es: Una fiesta.
Se calcula que en el país circulan alrededor de 4 millones de armas de fuego, incluidas las legales, y al menos la quinta parte está en Bogotá, eso sin contar con las armas blancas, que no tienen ningún tipo de restricción ni sanción y sólo pueden ser decomisadas.
Todo aquello que nos permita vivir mejor será bienvenido ya que la violencia jamás resuelve los conflictos, ni siquiera disminuye sus consecuencias dramáticas.